¿Por qué elegí esta ilustración?

Ilustracion: Georges de La Tour Magdalena Penitente 1625-1650 Metropolitan Museum Nueva York

¿Por qué elegi esta ilustración?

Una habitación a oscuras, una única fuente de luz, una gran figura que llena todo el cuadro. Una mujer sentada. Aún es joven, ni su rostro que apenas vemos, ni su cuello y escote, ni sus manos delatan todavía la huella destructiva del tiempo. Solo tres colores, los más antiguos, los que han acompañado a los humanos desde la remota prehistoria: el blanco, la luz, el rojo, la vida, el negro, la muerte.
Georges de La Tour (1593 – 1652), pintor lorenés, hijo de un albañil, casado con una mujer de la nobleza, con ínfulas de noble y odioso a sus vecinos, famosísimo en vida. Habitante del terrible siglo XVII, en una tierra disputada entre el Imperio y el rey de Francia. Georges de La Tour no existía, de su producción de casi quinientos cuadros, quedaron veintitrés originales. Georges de La Tour volverá existir a partir de 1932, cuando la Europa del siglo XX, que ya olvidaba lo que era la oscuridad pronto conocerá las tinieblas.
Los cuadros de Georges de La Tour no tienen título, es decir su título original se ha perdido y el que tienen es posterior al redescubrimiento del pintor. Volvamos al cuadro. ¿Esta mujer es María Magdalena? María Magdalena, santa muy popular en la Edad Media, fue un motivo muy repetido desde el Renacimiento, pues en un cuadro de temática religiosa es posible pintar a una hermosa mujer, poder exhibir ricos ropajes, desnudez femenina sin que hubiera censura. Magdalena a partir del Renacimiento es casi siempre rubia, de larga y rizada cabellera. Incluso o sobre todo, cuando de trata de Magdalena penitente, es posible apreciar la sensualidad del personaje. María Magdalena siempre fue una santa incómoda, ambigua, turbadora. No era virgen, no era esposa, no era madre, pero es una de las valientes mujeres que asiste a la Crucifixión y el primer testigo de la Resurrección. La Iglesia no tuvo más remedio que tolerarla.
Magdalena está sola en una habitación despojada como una celda, mira hacia el espejo aunque no vemos su reflejo ¿se ve ella misma? Quizá se mira por última vez. Quizá nunca más volverá a ver su rostro iluminado intensamente por la única fuente luz, ese candelabro con esa vela lujosa de cera, en ese espejo de marco tallado. Ha dejado el collar de perlas sobre la mesa, las perlas que en el siglo XVII indican liviandad, se asocian con las cortesanas y la prostitución. En el suelo hay otras joyas. Magdalena se está despidiendo, en silencio, en soledad absoluta. Pero Magdalena aún es quien ha sido, la mujer que ha conocido el placer y la libertad. Aún calza lujosamente y su falda roja como los zapatos es de rico tejido. Ese color rojo que lleva siglos tiñendo los vestidos de novia, los vestidos de fiesta, los vestidos de las prostitutas. Es cierto que lleva una sencilla camisa, la camisa es esa época una prenda interior, pero su larga melena, no rubia ni rizada, sino oscura y lisa, está cepillada como la de una dama de la época Heian. Y en otras o posterioresversiones, Magdalena, que ya ha renunciado, que ya no se ilumina con velas sino con candiles de aceite, que ya es penitente, mantendrá esa lisa y perfecta cabellera de dama japonesa.
Un universo casi monócromo, una austeridad total, habitaciones despojadas, personas humildes, nada bellas, unos volúmenes geométricos, incluso en los rostros. El ser humano solo, ante sí mismo, a la luz de una vela, de un candil, de una llama. En nuestro mundo de hoy hace mucho que perdimos la oscuridad. No podemos imaginar lo que es vivir solo a la luz de día, que luminarias como candiles, velas, antorchas, solo eran algo para hacer el tránsito a la noche, a la oscuridad total. Dije más arriba que cuando se redescubrió a Georges de La Tour en 1932 Europa estaba a punto de recordar las tinieblas. No las tinieblas metafóricas de vivir una era de guerra como la que vivió el pintor, sino las reales. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial la mayoría de las ciudades europeas bajo la amenaza de la destrucción de los bombardeos aéreos, volvieron a ser lo que habían sido durante siglos: lugares de oscuridad, incertidumbre y miedo.
Magdalena, seria, sola en esa habitación desnuda, con los restos de su pasado, con el espejo que el que no se volverá a mirar, rozando con sus dedos el cráneo amarillento de frente huidiza que tiene en el regazo pero al que no mira todavía. Magdalena es la imagen de la melancolía, muy parecida a la deDomenico Fetti, contemporánea suya. La melancolía de quien sabe que no volverá a haber amores, ni fiestas, ni alegría, ni belleza, porque todo es pasajero. Cuando Magdalena apague esa vela y se haga la oscuridad total en la habitación para el sueño de la noche, ese sueño será el hermano de la muerte que están acariciando sus dedos.

martes, 7 de enero de 2014

Relaciones humanas, por el Maestro Hilarión (II)

8. LA CANTIDAD DE ENERGÍA DE CAMPO.

Origen y función de la energía de campo.

La energía de campo no es otra cosa que la energía recibida a través del interno del hombre, actuando a través desde las distintas plataformas psicológicas en que el hombre actúa y responde al mundo. Esta energía permite al ser humano controlar y modificar el medio ambiente en que se mueve, le permite controlar las situaciones en las que vive, y simbólicamente hablando, le da un lugar dentro de la sociedad humana. Poseer escasa energía de campo, es estar expuesto a que las condiciones lo dobleguen, controlen su vida, y tal vez, hasta la sociedad lo aparte de si misma.

Presión que ejerce la energía de campo.

Hablando en términos simbólicos, cada persona, por el hecho de mantener un cierto espacio vital y un cierto campo social, ejerce una presión sobre la atmósfera psíquica de los demás. Cuando una persona camina lo hace desde el centro de su campo social y de su espacio vital; cuando interacciona con otras, sus campos sociales se interceptan y la presión existe.
Si las personas son capaces de manejar estas presiones de una manera positiva, es posible establecer una relación sana; digamos, por ejemplo: si hay un exceso de temor, o una clara insuficiencia de autoconfianza, entonces la persona evitara cualquier roce social, se aislara en algún rincón de su casa y evitara salir, precisamente como un acto de defensa hacia estas presiones que ella siente de parte de las demás personas, hablamos entonces de un ser que carece de su energía de campo; es por lo tanto muy importante entender la forma, en como la energía de campo puede ser activada, rehabilitada y fortalecida en los seres humanos.

Efectos de la escasez de energía de campo.

Dado que estamos viendo desde un punto de vista ecológico a las relaciones humanas, podríamos establecer una analogía diciendo, que las personas que carecen de esa energía de campo, son aquellas que pueden convertirse en fácil presa de los depredadores, carecen de recursos de defensa y prefieren esconderse, a enfrentar las circunstancias de la vida cotidiana.
Así como es posible observar a una serie de animales en la naturaleza que se esconden de sus depredadores para no enfrentarlos y hacen de esto su técnica de sobrevivencia, así podríamos observar que en las sociedades humanas, aquellas personas que se esconden o que evitan el contacto social, son justamente las que carecen de medios de defenderse de lo que ellas consideran agresiones de parte del resto de los seres humanos.

Toda interacción entre personas es un intercambio de energía.

Toda transacción social o interacción entre personas, da origen a un intercambio de energías; cada palabra que se cruza no es otra cosa que un vaivén de energías, en donde ambas personas pueden verse enriquecidas, o bien, pueden verse ofendidas y dañadas.
El estudio de las relaciones humanas nos permite ver, que las personas que poseen un fuerte campo social, son personas que fácilmente interaccionan con el resto y pueden sacar ventaja de estas relaciones; igualmente pueden convertirse en depredadores de aquellas otras personas que poseen escasa energía en su campo social; si esto es así, la relación rápidamente podrá convertirse en un tipo de agresor y víctima, sin embargo, esto es el resultado de las diferencias en el contenido de energía de campo social.
Dado que esta energía no necesariamente corresponde a una evolución espiritual, sino simplemente a una combinación de experiencias y cultura que la persona acumulo a lo largo de su vida actual, es posible entender que las personas que triunfan en sus empresas o en sus relaciones personales, son aquellas que han aprendido a extraer de su interior la mayor cantidad de energía, para ser aprovechada en sus relaciones sociales.

Extraer energía del interno. La autoestima.

La clave para poder extraer ilimitadamente energía del interno, tiene que ver con las creencias básicas fundamentales que el individuo tiene de si mismo, la autoestima es un factor clave e importante para proveerse de una cantidad respetable de energía, por esta razón, dentro de las terapias psicológicas, es fundamental explorar las creencias que una persona tiene de si misma, tratar de restablecerlas y fortalecerlas, como un medio para revitalizar los campos sociales y el espacio vital del individuo.

La clave del éxito: disponer de la mayor cantidad posible de energía.

Siguiendo con el análisis de las energías de campo, podríamos observar que los seres humanos que han alcanzado el pináculo del éxito en sus distintas empresas, son aquellos que disponían de una mayor cantidad de energía, y si colocáramos, simbólicamente hablando, en una pirámide a las personas, de acuerdo al grado de éxito que hayan alcanzado, observaríamos que es la energía que poseen, el factor que distingue a las personas de la cúspide, de aquellas que se encuentran en la base, es decir, las relaciones humanas serán mejor entendidas, cuando se analice la cantidad de energía y las transacciones de esta energía, que se establece en todas las relaciones humanas.

9. LA INTERACCIÓN ENTRE INDIVIDUOS. LA CONDUCTA.

Decíamos que la energía de los campos es el factor determinante para el éxito de un individuo, si por éxito entendemos los beneficios que obtiene de su asociación con otras personas y derivados de la conducta que el sigue en la sociedad en que se desenvuelve.
De una manera muy sutil, cada ser humano imprime una cierta presión sobre el campo social de los individuos que le rodean; psicológicamente hablando, esa presión que efectúa sobre los campos sociales del resto de los individuos, se debe a su búsqueda de caricias, a su búsqueda de satisfactores personales, cada quien desea obtener el máximo de una relación con otra persona, ya sea a través de caricias, ya sea a través de apoyos, o bien a través de múltiples interacciones en donde el se afirma en sus valores personales.

Permanente interacción entre los seres humanos.

Así pues, la sociedad humana no es otra cosa que una continua y permanente interacción entre individuos, que puede ser vista, o bien como intercambio de energía, o bien como presiones que hace cada uno de los campos sociales en el resto; esto determina entonces un panorama totalmente diferente de las relaciones humanas, hablamos de una lucha por conseguir satisfactores personales, una lucha en búsqueda de caricias.

La economía de las caricias.

Cuando un ser humano aprende que el nivel mas alto de una relación se obtiene cuando el puede obtener caricias de otra persona y a su vez proporcionarle otras, cuando se ha alcanzado esa convicción y capacidad para mantener la relación en un intercambio de caricias, sin menoscabo de nadie, decimos entonces que la relación ha alcanzado un nivel de simbiosis, ambos salen beneficiados y la relación puede continuar permanentemente.
El problema empieza cuando un ser humano que busca caricias no aprende a darlas, cada quien es bastante capaz para detectar sus propias necesidades, pero es bastante ingenuo para detectar las necesidades de las personas que lo rodean, y no solo eso, no son únicamente las caricias lo que el ser humano intercambia en las relaciones, están también las ofensas, una ofensa daña el campo social de la persona, lo contrae; cada vez que esto ocurre las personas corren, psicológicamente hablando, a refugiarse en su espacio vital, se alejan del campo social en que se estaban moviendo, e inmediatamente construyen una muralla que impide el acercamiento nuevamente entre las dos personas.

El origen de las ofensas.

Las ofensas nacen de la incapacidad que tiene cada ser humano para comprender a los demás en su permanente búsqueda de caricias, las ofensas sirven únicamente, o bien para reclamar un derecho que no se tiene, o bien como un método para lograr alguna reacción que en su pobre opinión pueda representar una caricia.
La conducta de un ser humano se deriva de una educación que fue asimilada a lo largo de muchos anos, esa educación consistió en asimilar una serie de herramientas y recursos psicológicos, a fin de conseguir lo que se desea de las demás personas; en ocasiones se usa la adulación, en otras la mentira, en otras la intriga, y en otras mas la fantasía.

La influencia de la autoestima.

Todos estos recursos el ser humano emplea magistralmente a fin de obtener un status mejor dentro de la sociedad en que se mueve, pero analizando lo mas interno de cada persona, es fácil observar que mientras mas baja autoestima posea determinado individuo, mayor será su necesidad de barreras psicológicas de defensa y de una conducta que impida al resto de los seres humanos, llegar a esos terrenos en donde el se considera indefenso.
Muchas veces la agresión no es otra cosa que un mecanismo de defensa para evitar el contacto intimo entre dos personas, ambas se sienten temerosas e indefensas en sus espacios vitales y logran a través de una conducta agresiva, alejar a quienes consideran intrusos; todo esto nace de una muy pobre apreciación de si mismo, todo esto nace de tener una escasa energía en su espacio vital, las creencias que fueron sembradas en su primera infancia son tan débiles, que lejos de provocar el fortalecimiento interior, han provocado una anemia psicológica en donde se carece de los valores necesarios que constituyen el puente entre el espacio vital y ese centro ilimitado de energía que hemos llamado el campo de la psiquis del yo.

Las creencias positivas: conductos de energía.

Cada valor interior, cada creencia positiva que un ser humano ha fabricado en su interno, representa un conducto de energía que le permite extraer la vitalidad y la voluntad necesaria para seguir caminando dentro del campo social; mientras mas francos, abiertos y amplios sean estos conductos energéticos, la persona se mantendrá mas firme y sus pasos irán decididamente hacia el éxito de todas sus empresas.
La fabricación de estas creencias fundamentales en las psiquis de todos los individuos, debe ser uno de los requisitos básicos en las terapias de tratamiento psicológico.
Una persona incapaz de mantener una sana relación con otra persona, deberá buscar sus raíces en sus creencias fundamentales y deberá analizar si lo que realmente esta evitando, es llegar a un contacto intimo con la otra persona.

10. LA FELICIDAD Y EL EQUILIBRIO INTERNO.

Decíamos que la energía que un individuo posee en su espacio vital, en su campo social, determina la posición que alcanzara dentro de la sociedad humana; el grado de éxito dependerá de la capacidad que manifieste para establecer relaciones armónicas con los individuos que le rodean.
Escala de valores de la felicidad.
Pero es necesario ahora establecer una escala de valores que puedan caracterizar la relación que un individuo tiene dentro de la sociedad, podríamos llamarla la escala de satisfactores que el individuo percibe del entorno en que vive. Podríamos decir entonces, que una persona cuyas relaciones son armónicas con todos aquellos con quienes interacciona, cuyos conflictos que el medio ambiente le provee son vistos y analizados como retos personales y se entrega de lleno a su solución experimentando satisfacción en eso, podríamos hablar de que esta persona ha obtenido un cien por ciento de satisfacción, al jugar ese papel especifico dentro de la sociedad.
Por otra parte, una persona que se ha visto forzada a marginarse de la sociedad, que no soporta la interacción con otras personas, que no es capaz de aceptar ningún tipo de responsabilidad porque su campo social se encuentra totalmente abatido y sin energía, podríamos decir que esta persona alcanza un cero por ciento de satisfacción de las relaciones que mantiene en la sociedad.
La utilidad de esta escala se hace evidente, cuando observamos que los satisfactores que una persona recibe de la sociedad en que se mueve, determina en gran medida la felicidad de ella, es decir: una persona que ha sabido mantener relaciones armónicas con los individuos con quienes interacciona y además ha sabido equilibrar sus responsabilidades para aceptar únicamente aquellas que pueda atender, de tal forma que el cumplirlas le da una satisfacción adicional, es justamente una persona que vive un status de felicidad o de armonía en su vida.

Causas de infelicidad.

Por otra parte, analicemos a las personas infelices, estudiemos las causas de esa insatisfacción y veremos que no son otras que el resultado de relaciones inarmónicas, o responsabilidades que no puede atender adecuadamente, por una parte la amargura y por la otra la frustración, resultan ser las causantes de su infelicidad.
Tratando de ser mas claros, diríamos, que el ser humano a medida que va creciendo y madurando su personalidad, va adquiriendo una serie de responsabilidades y va buscando ascender a través de esta escala de satisfacción personal; cada acción que hace, cada decisión que toma, lleva la tendencia de ascender por la escala de la satisfacción personal, sin embargo, las decisiones equivocadas, las debilidades de carácter, los vicios y las malas programaciones que tiene desde su infancia, lo mantienen estable a una cierta altura dentro de la escala de satisfacción personal.

El logro de la felicidad.

En la búsqueda constante de la felicidad, el hombre deberá subir peldaño tras peldaño en esta escala, hasta alcanzar la plena realización de su felicidad, y esto lo lograra, cuando el pleno conocimiento de sus capacidades, le permitan mantener un equilibrio entre las responsabilidades que toma y las energías de que dispone para afrontarlas, y por otra parte, de las actitudes y conductas que manifieste con las personas que le rodean.
Su capacidad para establecer relaciones armónicas con el resto de los seres humanos y la habilidad que tenga para adoptar responsabilidades adecuadas a sus fuerzas interiores, determinaran en gran medida, el grado de satisfacción o felicidad que alcance en su vida.

11. LA CAPACIDAD PARA AFRONTAR RESPONSABILIDADES.

Una escala de la felicidad es aquella en que cada peldaño representa un cierto nivel de satisfacción personal, derivado de las relaciones que se mantienen con el resto de los seres humanos y la satisfacción personal de ir resolviendo adecuadamente, las responsabilidades que cada persona se ha impuesto en su vida privada.
Ahora bien, dado que ya hemos definido que la interacción de un hombre con sus semejantes depende de la cantidad de energía de que dispone en su campo social y en su espacio vital, podemos decir entonces, que el incremento de esta energía permitirá a todo ser humano, interaccionar de una manera mas libre y con mayores probabilidades de éxito con sus semejantes.
Por otra parte, la habilidad para planear su vida aceptando o rechazando responsabilidades, de tal forma que se mantenga un equilibrio entre lo que puede cumplir y lo que acepta de responsabilidades, depende en gran medida de la preparación obtenida en el transcurso de su educación infantil y de la autovaloracion interior.
Tendremos que incluir como parte de nuestro estudio, las bases fundamentales sobre las que el ser humano deberá plantear sus actividades y equilibrar sus compromisos. No es difícil darse cuenta de que a medida que los seres humanos van madurando, van adquiriendo una serie de responsabilidades propias de su edad; tampoco es extraño darnos cuenta que algunas personas parecen tener una mayor capacidad para asumir responsabilidades mayores, mientras que otras parecen incapaces de resolver aun las indispensables.
¿Cuáles son los factores que determinan esta mayor o menor capacidad para afrontar responsabilidades? Definitivamente, la aceptación de un compromiso va ligada al grado de madurez interior que se tenga, va ligada al conocimiento que una persona tiene de si misma, y en gran medida, esta también influenciada por el grado de satisfacción personal que una persona recibe al sentirse útil en la sociedad.
La persona abrumada por las tareas que debe hacer, es alguien que generalmente no ha sabido equilibrar las necesidades propias de su espíritu para obtener una libertad al menos temporal, para disfrutar de sus placeres internos, con aquellas actividades que representan sus obligaciones sociales. Una persona que trabaja a disgusto, estará gastando un sinnúmero de energía buscando cumplir con el mínimo exigido por la sociedad, mientras su mente trata infructuosamente de escaparse de ese momento, refugiándose en recuerdos o imágenes que únicamente le dan una satisfacción imaginaria y temporal. De esto resulta una pobre calidad de trabajo y una frustración interior por no conseguir la libertad que desea para satisfacer sus placeres interiores.

Importancia de los momentos de soledad y meditación.

De aquí la importancia que debe tener para todos, el entender que dentro de sus actividades personales, deben dejar espacio siempre para sus momentos internos, para plantearse preguntas acerca de su vida y de los motivos que lo impulsan a hacer tal o cual cosa. Los momentos de meditación solitaria deben ser hábitos que se inculquen a los niños desde pequeños; dejar a los niños que piensen, es darles oportunidad a que su espíritu emprenda el vuelo y descanse regocijándose con las energías que se respiran en esas alturas.
Aconsejar a los jóvenes a asumir responsabilidades, únicamente cuando se tiene una clara idea de las implicaciones, es igualmente darles oportunidad a que su vida sea planteada de acuerdo con la madurez que se requiere para vivir equilibradamente. Y finalmente, en edad adulta, darse tiempo para meditar solitariamente, representa reencontrar la puerta hacia ese ser interior, que tiene igualmente necesidades de expresar sus deseos y de plantear su vida.
Las tareas externas del hombre nunca deben ser tan numerosas que lo priven de la satisfacción de estar consigo mismo, aunque sea unos cuantos minutos en el día.

12. LA PIRÁMIDE HUMANA.

Hasta ahora hemos visto la importancia que tiene dentro de las relaciones humanas el saber aceptar y aportar caricias, al igual que el mantener una energía suficientemente fuerte, como para permitir el desenvolvimiento normal de un individuo dentro de la sociedad.
Hemos aprendido también, que el camino a la felicidad puede ser trazado en base principalmente a dos factores: a las satisfacciones que le aporta a una persona sus distintas relaciones humanas, y a la capacidad que tenga para saber equilibrar las responsabilidades que va adquiriendo, con la capacidad que tiene para soportarlas.

La base de la pirámide.

La sociedad podríamos observarla como una pirámide: En la base se encuentran las masas humanas, los seres humanos cuya capacidad para llevar sus vidas adelante son únicamente el promedio, no tienen habilidades especiales ni deficiencias importantes.

El plano de los que sustentan alguna responsabilidad.

En un siguiente escalón se encontrarían aquellos jefes de familia, aquellas personas que de una manera u otra han sabido echarse a cuesta las responsabilidades de educar, guiar, aconsejar o servir de soporte a otras personas, en cierta manera, son los primeros y pequeños líderes de las masas humanas.

Los planos de los servidores.

En el siguiente escalón, podríamos colocar a ciertas personas cuya capacidad de ayuda de servicio han superado el circulo familiar o el de trabajo social, son aquellos cuyo sentido del deber, o sus personales ambiciones, los han llevado a afrontar responsabilidades mayores, soportan los destinos de mucha gente aunque sea temporalmente, podríamos mencionar una escala superior a aquellas personas que han hecho de su vida un continuo servicio, que son directores de centros de asistencia social, dirigen los destinos de comunidades grandes y su opinión y su voz influyen en la vida de muchas personas, el pueblo confía en ellos y les exige un grado de conducta que les permita ser los inspiradores de todos ellos.

El plano de los guías.

Mas adelante, podríamos poner a guías espirituales o políticos que deciden los destinos y los futuros de muchas personas, su fortaleza interior les permite afrontar este tipo de responsabilidades y en definitiva, podríamos decir que son conductores de pueblos.
Toda la sociedad humana puede ser descrita en forma piramidal, no importa cual sea la naturaleza de la organización, cuales sean sus fines, pero invariablemente habrá directores o guías, colaboradores cercanos, seres que participan actuando directamente sobre las masas y finalmente, las grandes colectividades humanas.

El ascenso sobre la pirámide.

Démonos cuenta ahora, que cada persona a medida que va ascendiendo por estos peldaños de la pirámide, soporta invariablemente un mayor numero de fuerzas, y el ascenso por esta pirámide no significa otra cosa que el esfuerzo para ir soportando cada vez mas, la responsabilidad y las presiones que la sociedad ejerce sobre los que son sus conductores.
Cuando se esta en la base de la pirámide, las voces del resto de las personas se oyen de cerca, se pueden contestar una a una y tener plena libertad para decir si o no a sus presiones, pero a medida que se asciende en esta pirámide, las voces aisladas se convierten en murmullos colectivos, la fuerza que ejercía una persona, ahora es multiplicada por las organizaciones que buscan hacer sentir su presencia dentro de la sociedad.

El líder.

El líder debe tener la capacidad para equilibrar las fuerzas que esta sintiendo a sus pies, todos pidiendo algo, todos haciendo escuchar sus necesidades; ya sea este un líder espiritual, político o económico, las fuerzas que manejara le estarán dando inevitablemente, una enseñanza y una elevación interior superior a la que tenia cuando pertenecía a la base de la pirámide.
Ahora bien, aunque ya se ha explicado en otros mensajes, las increíblemente dinámicas fuerzas a través de las cuales se organiza la sociedad humana, es preciso entender que dentro de las relaciones que se dan entre los seres humanos, los líderes han sabido acumular tal cantidad de energía interior, que su presencia, su voz y su conducta, no únicamente dejan huella en el resto de los seres humanos, sino que atrae, encauza y pueden dar un curso especifico a la vida de otras personas.
Esta mayor capacidad desarrollada por este tipo de personas, es derivada de la convicción que tienen de estar capacitadas para el cumplimiento de este tipo de responsabilidades, su autoestima se encuentra sumamente desarrollada y el tipo de retroalimentación que reciben de parte de sus semejantes, reafirma aun mas esta idea que de si mismos tienen.

La cantidad de energía interior determina el lugar en la pirámide.

Ahora bien, la búsqueda del ser humano hacia el éxito en su vida, es igualmente la búsqueda por incrementar su energía interior, a fin de proveerse un espacio social que le permita subir peldaños dentro de esta pirámide que hemos descrito; aun cuando el ser no aspire a convertirse en líder de comunidades o de pueblos, invariablemente las personas que manifiestan un alto grado de satisfacción personal o de armonía en sus vidas, inevitablemente se verán rodeadas de personas que deseen aprender algo de su vida.
Como hemos observado, cada vez es mas evidente la importancia de generar un fuerte campo energético en el interno del hombre, su relación con el resto de las personas dependerá enormemente, de la cantidad de energía disponible que tenga para ser utilizada en estas relaciones, así pues, dedicaremos la ultima parte de esta serie de lecciones, a explicar las formas como el ser humano puede incrementar su autoestima y elevar su energía interior.

13. PRINCIPIOS PARA ACUMULAR ENERGÍA.

Tal como mencionamos en la lección anterior, es tiempo de empezar a ver algo que todos ustedes estaban esperando: como puede ser incrementada la cantidad de energía que cada ser humano dispone en sus campos energéticos. Si bien las técnicas que mencionaremos no son nuevas, el enfoque, los objetivos que se persiguen y la comprensión de la dinámica de las relaciones humanas, permitirá analizar estos conceptos desde una plataforma psicológica totalmente diferente.

Crisis psicológicas.

Empecemos por afirmar que las crisis psicológicas que sufren los individuos de la sociedad humana, y principalmente aquellos que viven en las grandes comunidades urbanas, son cada vez mas frecuentes, y son cada vez mas graves; esto resulta de los adelantos tecnológicos que ha venido alcanzando la humanidad. Hasta ahora no se ha presentado de una manera clara lo que en un futuro será popularmente conocido como el síndrome de la sobreinformación, es decir, lo que hoy se conoce como enajenación mental, derivada de un sobrestímulo de información bombardeada al cerebro de los seres humanos, en el futuro se entenderá como un síndrome que se describe en términos de varios síntomas conductuales.

El exceso de información.

Permítanme ser mas claro en esta descripción: El exceso de información que los hombres manejan, poco a poco ira saturando las áreas del cerebro que normalmente funcionaban como zonas de autorrelajamiento mental, las estrategias para atrapar la atención del individuo e introducirle información chatarra, serán cada vez mas eficientes y sofisticadas, evitándole al hombre los momentos de fuga mental que permiten el relajamiento de sus procesos mentales y los descansos que son tan necesarios para evitar el estrés y otra serie de desordenes que todavía ahora no han sido relacionados con estas causas.
Pues bien, todo este exceso de información que ira atrapando las mentes de los individuos, los ira enajenando y deshumanizando, en cierta forma, los individuos pueden llegar a perder su propia identidad y convertirse únicamente en producto de las grandes campanas publicitarias o en frutos de sociedades deshumanizadas. Sin embargo, a toda fuerza de acción corresponde una de reacción opuesta, y derivándola de esta causa, la reacción de los hombres será voltear hacia si mismos y es allí en donde nosotros fincamos la estrategia para el incremento de las energías personales; la atención sobre uno mismo es justamente lo que contrarresta los estímulos externos y fortalece las energías de los campos sociales, espacios vitales y psíquicos internos.

Principios para acumular energía.

La estrategia para el acumulamiento de energía se basa entonces en lo siguiente:
Primer principio fundamental.- La energía es proporcional al tiempo que la mente pasa meditando en si misma, es decir, mientras mayor tiempo se emplee en la meditación de uno mismo, mayor será la cantidad de energía acumulada y disponible para actuar en las actividades sociales.
Un segundo principio, tan importante como el primero, es que la cantidad de energía disponible en el hombre, es de la misma calidad de las ideas que el hombre tiene acerca de si mismo, es decir, lo que el ser humano crea acerca de si mismo, cualifica la energía de que dispondrá para actuar ante la sociedad. Si el hombre piensa que es fuerte, tendrá fortaleza; si el hombre piensa de si mismo que no vale nada, su energía lo demostrara ante el resto de los seres humanos; si el hombre se cree un triunfador, su energía lo demostrara; así pues, el campo energético no basta que sea intenso, debe tener la calidad necesaria para lograr los objetivos que cada quien persigue.
Un tercer principio.- La conciencia de sus responsabilidades y del papel que juega en la sociedad, determinara los alcances y el nivel de actuación que tendrá cada persona en la sociedad, es decir, si un individuo entiende que sus responsabilidades terminan en ser padre de una familia, su conducta entre los hombres no buscara nunca traspasar ese circulo de acción, será entonces un padre de familia satisfecho de sus obligaciones y sin ambiciones para seguir superándose.
Un cuarto principio que igualmente determina la conducta del hombre en la sociedad, es el siguiente: Susrelaciones con las demás personas dependerán del grado de conocimiento que tenga acerca de sus propias debilidades y de sus propias fortalezas, es decir, una persona será mas capaz de relacionarse con otras, mientras mejor se conozca a si misma; una persona que nunca ha emprendido un estudio serio acerca de si misma, será incapaz de entender a los demás y tarde o temprano sus relaciones resultaran conflictivas, sus amistades serán limitadas y frecuentemente tendrá problemas con las personas que la rodean. Sin embargo, una persona que ha hecho del estudio de si una labor importante y ha alcanzado un conocimiento profundo de su persona, sabrá entender las motivaciones ocultas en cada individuo y sus relaciones tendrán mayor posibilidad de ser exitosas.
Así pues, en base a estos sencillos principios, podremos nosotros ir acrecentando la energía de que se dispone y ponerla a trabajar justamente para los propósitos de alcanzar una vida mas plena, exitosa y llena de armonía, para utilizarla en beneficio propio y de las personas que nos rodean.

Relaciones humanas, por el Maestro Hilarión (III)

14. EL SER HUMANO ES UNA FUENTE DE VIBRACIONES.

Quisiera analizar con ustedes la primera regla que permite a un ser humano incrementar la energía que dispone para su espacio vital. Decíamos que esta cantidad de energía aumenta en la medida que el ser humano medite en si mismo.
Las siguientes preguntas necesarias son: ¿Cómo establecer esta meditación?, ¿cuáles son las reglas que lo rigen?, ¿cómo es que se efectúa?, ¿hay un tiempo máximo o un tiempo mínimo?, y ¿cuál es su función?

Los sentidos son las ventanas del ser interior.

Recordemos primeramente que los ojos, y en menor medida el resto de los sentidos, son las ventanas del alma, son las ventanas a través de las cuales el ser interior se asoma al mundo en el que vive.
A través de los ojos el ser humano percibe las cosas que lo rodean, e igualmente esa energía llamada atención es fijada allí donde los ojos se posan.
Cuando el hombre utiliza otras ventanas como los oídos, su atención esta puesta en lo que percibe a través de ellos; cuando toca algo, su atención esta puesta en sus manos, e igualmente en su olfato o en su gusto, todas son ventanas a través de las cuales el ser se comunica con el exterior.

La atención.

Hace tiempo hablamos de la atención, esa palabra que abstractamente significa la percepción recibida por el ser interno, cuando sus energías están siendo enfocadas en algún objeto o condición.
Siendo entonces la atención un flujo de energías que permiten la percepción de un estimulo, podemos decir entonces que es a través de la atención, como el ser humano puede canalizar sus energías internas.
Ahora bien, los seres humanos están intercambiando energías continuamente con el exterior, pues las emana en forma de pensamientos a través de su aura, a través de su calor corporal, a través de su palabra, y a través de los ruidos que ocasiona con sus simples movimientos.
El ser humano es una fuente de vibraciones, y por lo mismo, una fuente de energías emanando en todo momento hacia el exterior, e igualmente el ser humano percibe toda una serie de estímulos que vienen desde afuera, estímulos que penetran en su campo energético vía sus cinco sentidos, o bien sus cuerpos etérico, astral, mental y superiores; en otras palabras, el ser humano esta intercambiando energías continuamente en todos los niveles con su ser externo.

¿Qué es, entonces, la atención?

La atención es el canal que se abre desde el asiento de conciencia del hombre, hacia el exterior o hacia el interior, dependiendo del sentido de las energías que el ser humano haya impulsado, es decir, cuando la atención se enfoca en un punto externo, un canal energético se abre desde el asiento de la conciencia hasta ese punto externo, pero cuando el ser humano medita sobre si mismo, entonces su asiento de conciencia esta trabajando sobre su propio campo energético.
El cerebro actuando como intermediario entre esa energía del asiento de la conciencia y el cuerpo físico, puede entonces trabajar sobre si mismo y restablecer el equilibrio armónico energético en su espacio vital.
Poniendo un ejemplo podríamos decir: Cuando una persona se ha visto lastimada u ofendida por otra, su pensamiento inmediatamente se dirige a si misma y empieza a preguntarse porque razón la han ofendido, sus pensamientos actúan como mecanismos de defensa tratando de convencerse de que la ofensa no tiene sentido, tratando de convencerse de que el es una persona que vale, busca en su pasado algunos recuerdos que refuercen sus creencias, y entonces, poco a poco, la ofensa se va olvidando.

Proceso energético.

Energéticamente hablando, lo que esta ocurriendo es que el asiento de conciencia esta proveyendo la energía y, el cerebro al dirigirla hacia si mismo, esta restaurando las pequeñas heridas sufridas en el espacio vital. Las ofensas pueden ser observadas energéticamente, como pequeñas manchas o raspaduras en el vestido energético.
Cuando la persona sale de la depresión causada por la ofensa, su espacio vital se encuentra totalmente restablecido y mentalmente ha catalogado a la persona que lo ofendió, con una etiqueta tal, que cualquier palabra que pueda provenir de ella no causara futuros danos en su espacio vital, es decir, entran en acción los mecanismos de defensa de la psiquis del hombre y en el futuro los estímulos provenientes de esa persona, serán mas fácilmente esquivados por el individuo.
Todo este proceso se da cuando la psiquis se encuentra sana, sin embargo, cuando hablamos de una persona enferma psicológicamente, las ofensas pueden ser graves y carecerá de los recursos necesarios para restaurarlas. Si han observado cuidadosamente, se darán cuenta entonces que los recuerdos de uno mismo, constituyen energía acumulada por la experiencia y que se encuentra disponible para la mente humana, para poder utilizarse cuando haya que restaurar heridas energéticas.
¿Qué son, entonces, las experiencias que un ser humano va acumulando a lo largo de su vida?
No son otra cosa que energía disponible para el futuro, no son otra cosa que energía de la cual se puede echar mano cada vez que los campos psicológicos del hombre se vean alterados; mientras mayor sea la cantidad y la calidad de esta energía, mayor estabilidad tendrá la persona y una mayor capacidad para asimilar los problemas que la vida le presente de una manera totalmente armónica.

15. LOS TIPOS DE ENERGÍA Y LA MEDITACIÓN.

La meditación sobre uno mismo abre un canal completo y consciente con el ser interior, que como habíamos dicho, es una fuente inagotable de energías.
La energía que proviene del ser interior y la energía que proviene de las experiencias.
Quisiera aquí hacer una pequeña pero importante distinción: La energía proveniente del ser interior vía el núcleo astral y cuerpo mental, es una energía de orden superior, pura y altamente espiritual, el uso de esta enriquece fuertemente el campo de la psiquis del Yo, el espacio vital y el campo social; sin embargo, la energía acumulada por las experiencias diarias y por los recuerdos, es una energía ya cualificada por las mentes de cada uno de ustedes, esa energía posee una coloración y una cualidad especial; así pues, el uso de los recuerdos como fuente de energía esta limitado exclusivamente a la calidad que dichos recuerdos hayan almacenado, sin embargo, la energía fresca, virgen, proveniente de los cuerpos superiores, es energía lista para ser moldeada a través de la mente del individuo.
Explicando en otras palabras estos conceptos, diríamos lo siguiente: Cuando una persona recibe una ofensa especifica, buscara entre sus recuerdos, aquellos que neutralicen la energía que acaba de recibir, utiliza entonces las cualidades encerradas en sus recuerdos para proveerse de una defensa efectiva, así pues, si a una persona se le ofende poniendo en duda su responsabilidad, buscara entre todos sus recuerdos, aquellos que refuercen su idea de que el es una persona responsable; ante el insulto el enfrentara una serie de recuerdos que lo neutralizan, de esa manera su creencia se mantendrá a salvo y su aura no sufrirá ningún daño.
Cuando la persona recibe una ofensa ante la cual carece de experiencias que la neutralicen, esto moverá al individuo a sumergirse en meditación y buscara combinar parte de sus recuerdos, con parte de la energía de su Yo superior, a fin de proveerse de un antídoto, ante ese comentario u ofensa de que fue objeto. Al traer energía de los campos internos a su mente, enriquece su inventario energético y le permite prepararse mejor para sus futuras experiencias; sin embargo, cuando una persona practica la meditación sobre si misma de una manera disciplinada y diaria, su campo se encontrara permanentemente saturado de energía virgen y fresca, de tal forma que será invulnerable a las ofensas emocionales o psicológicas que se le presenten en sus momentos cotidianos.

Libertad de acción y capacidad para relacionarse.

Mantener una cantidad suficiente de este tipo de energía superior en el campo social, le permite a la persona una gran libertad de acción y a la vez, una gran capacidad para relacionarse con otras, dado que esa energía es perfectamente compatible con todas las auras de las personas, esto debido a que no ha sido todavía cualificada por la mente del individuo.

La mente colorea el aura.

Permítanme explicarles un poco mejor estos conceptos: La continua irradiación de la mente de una persona, con toda clase de ideas y puntos de vista acerca de su persona y acerca de las cosas que pasan a su alrededor, colorea permanentemente su aura, de tal forma que el aura es un fiel reflejo del interno del ser; sin embargo, cuando esta persona practica sus meditaciones, su aura se vera enriquecida con energía pura, brillante y sin manchas, dado que todavía no ha sido afectada fuertemente por su mente. Esta energía pura y brillante es una energía afín a las auras de todas las personas, dado que carece por así decirlo, de una personalidad definida, es una energía que nutre a la persona que la porta, y a la vez, enriquece a las personas con quienes convive.
Existen muchos otros fenómenos que serán explicados posteriormente en una serie de mensajes por nuestro Hermano DJWAL KHUL y que tienen que ver con los intercambios de energía a través de las auras.
Les parecerá sorprendente entender que los contactos áuricos son vías de comunicación de sus cuerpos superiores; así como entre ustedes se comunican a través de las palabras, sus cuerpos superiores intercambian información a través de las auras, no únicamente entre personas, sino con todo lo que los rodea; sin embargo, pospondremos estas enseñanzas hasta el momento que sean enmarcadas dentro de la serie de instrucciones adecuadas.

16. LA FORMA DE VERSE A SÍ MISMO.

Hemos ya explicado como es posible acumular energía para ser utilizada en el campo social, en el espacio vital y en el campo de la psiquis del Yo, pero igualmente dijimos, que la calidad de la energía utilizada en las relaciones con las demás personas, depende directamente de la calidad de energía de que se disponga en los diferentes campos, y que esta depende enteramente de las creencias que cada uno de nosotros tenemos acerca de nosotros mismos. Muchas veces se ha dicho aunque tal vez no haya sido explicado con el debido detalle, que para saber amar a las demás personas es necesario saberse amar a si mismo. Este pensamiento cobra una nueva dimensión cuando se le analiza a la luz de este principio.

Las creencias acerca de sí mismo.

La calidad de las creencias acerca de uno mismo, determina la calidad de la relación que podemos emprender con otros seres humanos y las razones son sencillas de entender, cuando recordamos que los pensamientos y sentimientos generados en nuestras meditaciones internas, son precisamente la base de la energía de que dispondremos para seguir interaccionando con las demás personas, tal como fue explicado en el principio anterior. Una visión pesimista de si mismo, traerá como resultado una visión pesimista de todo lo externo; una visión derrotista de si mismo, predispone a la persona al fracaso en sus relaciones con los demás.
Por otra parte, una visión triunfadora, una visión de amor hacia si mismo, permitirá que las relaciones que se emprendan con el resto de las personas sean completamente libres, sin prejuicios y con un intenso deseo de triunfar, de amar libremente y de conseguir satisfacciones personales.

Los sentimientos de culpa.

Una persona que ha aprendido a culparse de todo, que ha crecido con sentimientos de culpa, dispondrá de una energía especialmente calificada, para que en sus relaciones con los demás siempre quiera echarse la culpa de cualquier desarmonía que pudiera aparecer en sus relaciones.
Una persona que ha crecido sin tener nociones de sus derechos como ser humano, será una persona incapaz de ejercerlos, incapaz de hacerse acreedor de respeto de parte de los que lo rodean. Una persona a la que nunca se le explicaron sus derechos para llegar a ser feliz, es una persona que nunca los ejercerá, y por lo mismo, buscara vivir apartada debido a que es incapaz de luchar por una felicidad a la que no tiene derecho, según su propio punto de vista.
Por otra parte, si en sus creencias personales nunca ha sentido el menor respeto por si mismo, en su conducta tampoco podrá manifestar un respeto hacia los demás y su vida puede ser una continua frustración derivada de fricciones con todas las personas que lo rodean. Así pues, lo que se piensa de si mismo, es la raíz de lo que se piensa de los demás; el mundo es percibido a través del cristal fabricado con sus creencias personales de si mismo.

Reconstruir los valores propios.

Una persona podrá invertir mucho tiempo meditando en si mismo, y por esta razón acumular una gran cantidad de energía, pero si sus creencias personales son enfermizas, esa gran cantidad de energía lo puede llevar a la aniquilación total, a la enajenación total, o a una conducta sumamente agresiva o egoísta; en esos casos, es preciso trabajar reconstruyendo los valores de la persona. Es importante notar que las creencias personales se encuentran sumergidas en el campo de la psiquis del Yo, allá tienen sus raíces y son utilizadas conscientemente en el espacio vital, es decir, las cavilaciones que una persona efectúa en sus meditaciones solitarias, se llevan a cabo en su espacio vital; sin embargo, las raíces de esas creencias que son las que matizan la calidad de sus pensamientos, están sumergidas en el campo de la psiquis del Yo.

Reeducación.

Hablando en términos de terapia, podríamos decir que el campo social de una persona puede ser modificado fácilmente a través de una reeducación; el espacio vital de una persona puede ser sanado o modificado a través de terapias a nivel psicológico; y el campo de la psiquis del Yo, requiere de una terapia mucho mas profunda que debe ser emprendida por terapeutas experimentados, a través de técnicas diferentes a las tradicionales. Tal vez en un futuro podamos abordar este tipo de terapias, por ahora únicamente nos concretamos a explicar las dinámicas que se llevan a cabo en la personalidad de los individuos.
Un aspecto sumamente importante para llegar a modificar las creencias que una persona tiene acerca de si misma, es establecer una jerarquía de valores, o construir una tabla de derechos y responsabilidades del individuo.

17. LAS CREENCIAS SOBRE SÍ MISMO EN LAS RELACIONES HUMANAS.

El segundo postulado explica cómo la calidad de las creencias acerca de uno mismo influyen en las relaciones humanas.

La depuración de las creencias sobre uno mismo.

El ser humano se ve a si mismo de una manera muy particular; podríamos decir que existe un determinado numero de creencias conscientes de si mismo, y un numero no determinado de creencias, que a nivel inconsciente, son aceptadas acerca de si mismo.
Esto puede ser explicado de otra forma: Existen dos visiones de si mismo, aquella que es posible expresar en palabras porque se es consciente de que se tiene, y aquella otra que aun cuando tiene una gran influencia en las acciones y en la conducta del individuo, se desconoce por haber quedado guardada en las áreas del inconsciente; por ejemplo, una persona puede aceptar acerca de si misma que es responsable, o que es tímida, o que es inteligente, pero es probable que no se de cuenta de otras creencias en las cuales el se ve a si mismo como una persona que no tiene derecho a ser feliz, o como una persona que tiene todo el derecho de exigir a los demás que cumplan con sus deseos; ese tipo de creencias no son conscientes, y sin embargo, determinan en gran medida las acciones y las conductas que todos los seres humanos siguen en su vida.

Importancia de la meditación profunda.

En nuestro intento por cambiar estas creencias, depurarlas y substituirlas por creencias positivas, es preciso establecer una practica continua de meditación profunda, es preciso entender que a las áreas del inconsciente no es posible llegar a través de simples afirmaciones o decretos.

Decretos y técnicas de análisis.

Cuando una afirmación es repetida un numero grande de veces, durante un numero grande de días, es probable que se convierta en un mandato que cambie esas áreas del inconsciente, sin embargo, el método es demasiado burdo para aceptarse como valido y conveniente, generalmente el dar un mandato a la parte mas interna de la psiquis, produce reacciones en esos niveles que son impredecibles por el individuo.
No basta enviar mandatos a la psiquis, es preciso desterrar otros que se encuentran encerrados, es preciso hacerlos conscientes, es preciso trabajarlos, es preciso abrir esa área del individuo, para poder ordenar de una manera mas lógica su contenido. La hipnosis, otra de las técnicas empleadas, muchas veces se ve imposibilitada de llegar a esos niveles, dado que las barreras que todo ser humano ha levantado antes de llegar a su espacio vital varían en intensidad, y frecuentemente no son accesibles a través de la hipnosis.
Otros métodos, igualmente utilizados en estos días, pueden dar grandes resultados si son empleados correctamente. El psicoanálisis es una de estas técnicas, ya que el hecho de que el individuo hable acerca de si mismo, lo obliga a ir explorando poco a poco las áreas mas escondidas de su persona, es un método largo pero eficiente, en cuanto que ha demostrado que esta exploración hace posible descubrir rincones no sospechados de su mente.

La meditación dirigida.

Sin embargo, la meditación dirigida puede ser una técnica mucho mas eficiente y rápida para este tipo de trabajos o terapias; en un primer paso, se busca establecer un diagnostico del tipo y naturaleza de creencias que se tienen acerca de si mismo, en estos casos, las meditaciones que son hechas dentro de una atmósfera agradable, pueden servir como un gran instrumento para penetrar en esos niveles de conciencia que normalmente permanecen ocultos. Para que le mente trabaje es preciso que el cuerpo descanse, la relajación es un paso sumamente importante en este proceso. Una inducción musical puede igualmente ser un excelente catalizador; poco a poco la persona va desligándose de los estímulos físicos y su mente va adquiriendo una claridad superior.
Cuando se llega a ese estado, la meditación es inducida por el terapeuta, pidiéndole que analice sus actos, específicamente aquellos hechos en los cuales ha sufrido alteraciones, o en los cuales su conducta le ha ocasionado problemas. Repasar cada uno de estos episodios de la vida, permite al individuo descubrir desde este nuevo estado de conciencia, cuales fueron sus motivaciones ocultas.
Después de un análisis repetido de los diferentes episodios que han ocasionado el problema, es posible determinar aquellas motivaciones que forman el común denominador de sus problemas, el siguiente paso será encontrar la raíz de ellos.
Ahora bien, habiendo entendido que la personalidad es formada principalmente con los ingredientes que se asimilan durante los primeros anos de la infancia, es posible explorar la vida de los padres o de las personas que estuvieron rodeándolo durante esa etapa de su vida, de esta forma se podría determinar cual fue la fuente de donde el individuo tomo esas actitudes y las hizo suyas.
Es necesario analizar todos aquellos episodios de la vida del individuo que han resultado traumáticos para su persona, toda experiencia dolorosa deja cicatrices en el alma; explorar estas experiencias muchas veces es encontrar la solución.

Relaciones humanas, por el Maestro Hilarión (IV)

18. LOS DAÑOS EN LA PSIQUIS DEL YO.

Como ustedes recordaran, hemos hablado de la calidad de energía con que los hombres interaccionan entre ellos. Hemos mencionado que esta calidad es determinada por las creencias que se tienen acerca de si mismo, por el amor que el ser humano despliega hacia su persona, hacia su ser interior.

Necesidad de una reeducación.

Mencionamos que el trabajo sobre el campo social puede darse a través de una reeducación, pero que cuando las anomalías provenían del espacio vital, se requería de una terapia psicológica mas profunda, en donde se buscara trasplantar creencias positivas eliminando las negativas, y dijimos, que cuando las deficiencias provienen del campo de la psiquis del yo, las terapias son aún más complicadas y requieren de técnicas de tipo iniciático.
Los daños en este nivel son tan profundos, que las enfermedades son vistas por los seres humanos como incurables, las manifestaciones conductuales de las enfermedades que provienen del campo de la psiquis del yo, llegan a ser tan variadas que incluso se les ha catalogado como diferentes por la psicología moderna, sin entender que la raíz sigue siendo una sola.
La ignorancia acerca de los cuerpos superiores del hombre, de la fisiología entre los diferentes órganos de estos cuerpos, impide una comprensión exacta acerca de las enfermedades de los seres humanos. Cuando se estudian las anormalidades en el funcionamiento cerebral, las deficiencias hormonales y todos aquellos síntomas que caracterizan a alguna enfermedad mental, en realidad lo que se esta haciendo es observando los efectos, mientras que la causa de todos ellos proviene de las alteraciones de los flujos energéticos entre los cuerpos superiores y los inferiores. Cuando esto sea comprendido en mayor grado, será posible establecer curas permanentes para las personas que sufren este tipo de desordenes.

Terapias para los enfermos mentales.

Entre algunas terapias que podrían funcionar para los enfermos mentales se encuentran las siguientes: Primeramente, cuando la anormalidad se debe a una interrupción de los flujos de energía provenientes del cuerpo mental, que da lugar a una alteración del campo áurico en el cual se crean hoyos, los estímulos provenientes del medio ambiente estimulan las fibrillas del asiento de conciencia, desplazándolo hacia otras regiones en donde se puede perder el control del cuerpo físico, o bien, se perciben nuevas realidades. En estos casos, el comportamiento aberrante del individuo se debe a que esta siendo sometido a estímulos totalmente diferentes a los de una persona normal.
Tal como lo explico el Hermano Josué en sesiones anteriores, los seres humanos normales no se ven afectados por otros estímulos, debido a que su asiento de la conciencia ha permanecido inmóvil en una cierta localización del capullo astral, que le permite convivir en armonía y responder a estímulos comunes con el resto de los seres humanos, pero basta un ligero desplazamiento para que las fibrillas que son activadas sean otras; y una nueva y totalmente diferente panorámica acerca del universo y del mundo exterior, es percibida.

Restablecimiento de la armonía áurica.

En estos casos, se debe buscar el restablecimiento de la armonía áurica, cerrar los huecos que se han abierto, cortar ese tipo de estímulos y restablecer la localización original del asiento de conciencia. Mantener a la persona enterrada e inmóvil, dejando únicamente su cabeza por fuera, puede, en ciertos casos, restablecer el equilibrio áurico.
Los periodos de terapia deben ser largos, deben durar varias horas, en diferentes momentos del día y del mes, es decir, las corrientes energéticas que circulan por dentro de la tierra tienen variaciones horarias dependiendo de la posición del sol, esto se debe a que el sol polariza la tierra de acuerdo a la inclinación de los rayos solares sobre su superficie; por ejemplo, la tierra tomara una polaridad negativa cuando el sol esta incidiendo totalmente sobre ella, mientras que cuando el sol se encuentra en la parte opuesta del planeta, la región se cargara con iones positivos, las corrientes fluirán internamente dentro del cuerpo de la tierra, localizando una mayor cantidad de iones positivos en la parte obscura que es la parte positiva. Aquellas regiones del planeta en donde el sol nunca alcanza el cenit, mantendrán un equilibrio entre las cargas positivas y las negativas, lo cual hará que las terapias sean mas efectivas en estas regiones.
Ahora bien, una persona que manifiesta anormalidades de tipo violento negativo, requerirá una mayor cantidad de iones positivos, por lo cual las terapias deberán ser nocturnas, mientras que otras cuya anormalidad consiste en la total ausencia de actividad, requerirán una mayor cantidad de iones negativos, por lo cual las terapias deberán ser durante el día.

Reforzamiento del asiento de conciencia.

Esto restablecerá el equilibrio armónico en los campos áuricos, sin embargo, el asiento de conciencia de ninguna manera buscara la localización que nosotros deseamos, a menos que a la persona se le este dando simultáneamente una reeducación, es decir, a la persona se le deberá estar estimulando, hablándole de su familia, de su casa, del entorno en el que vive, esto llamara su atención lentamente hacia aquellas cosas que son comunes a su vida cotidiana y de las cuales recibe estímulos, aunque no lo suficientemente fuertes como para mantener su asiento de conciencia en el lugar adecuado, es por eso que se requiere la retroalimentacion. Las terapias deberán funcionar al cabo de un cierto periodo de tiempo, pero es muy probable que sufra recaídas, por lo que una segunda etapa en la terapia, que tiene que ver con el reforzamiento del asiento de conciencia, debe ser llevada a cabo.
La terapia de reforzamiento del asiento de conciencia consiste en sobrestimular al individuo con recuerdos, anécdotas, lecturas, una convivencia total, permanente, hablándole continuamente, llamándole su atención acerca de las cosas que le rodean, de su familia y de todo aquello que para el resulta familiar. Se debe evitar que la persona permanezca en soledad, es preciso que su mente no trabaje en soledad, es preciso estarle hablando continuamente, y si no es posible, se debe recurrir a medios como la televisión, el radio, o grabaciones hechas por los mismos miembros de la familia; se debe mantener su mente ocupada la mayor parte del tiempo y únicamente dejarle descansar cuando este durmiendo. Al momento de despertar, es el momento mas propenso para sufrir las recaídas, así que el despertar debe ser también provocado e inmediatamente estimulado hacia las situaciones de la vida diaria. Conforme pasa el tiempo, esta terapia podrá ir disminuyendo su intensidad para observar que tan estable se mantiene el asiento de conciencia.
Pues bien, esto que hoy hemos incluido dentro de esta serie, deberá servirles como parte de sus investigaciones posteriores, sin embargo, es tan solo un paréntesis dentro del tema de las relaciones humanas. Dejo aquí mis palabras, con el deseo de que sirvan para dar mayor iluminación a la humanidad y estimular el deseo de servir a sus semejantes.

19. OBJETIVO DE LA VIDA: LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD.

Habíamos comentado que el ser humano debe identificar sus creencias personales conscientes e inconscientes, dado que son estas las que condicionan su conducta y su disposición a ser feliz o a vivir llenos de conflictos. Mencionamos igualmente, que es preciso hacer una transfusión de creencias en aquellos casos en los que se detecte una baja autoestima, o bien creencias profundamente arraigadas que obligan al individuo a renunciar a su felicidad personal.

Los sentimientos de culpa.

Generalmente los sentimientos de culpa producen tendencias al autocastigo, es preciso entonces identificar aquellas razones por las cuales el ser se siente culpable y extraerlas de raíz, mientras se van sembrando los pensamientos que permiten al ser humano entender que su destino en la tierra es llegar a ser feliz. Explicamos someramente la terapia que podría, en un momento dado, identificar sus creencias negativas para poder cambiarlas por otras positivas, sin embargo, es el momento de ir mas allá.

Las razones de los sentimientos de culpa.

Dijimos que la naturaleza o la calidad de las creencias acerca de uno mismo, determina la calidad de nuestras relaciones con los demás, esto significa, que cada uno de los seres humanos debe mantener atentamente vigilada su imagen de si mismo, respetarla, amarla, y tratar de valorarla adecuadamente, perdonar sus culpas, alabar sus virtudes y trabajar en esa imagen a través de una conducta intachable. Su concepto del bien y del mal, de lo correcto e incorrecto, son generalmente las razones de los sentimientos de culpa, reestructurar sus valores del bien y del mal, de lo correcto e incorrecto, es una estrategia, que a nivel de terapia, funciona con resultados sorprendentes. Sin embargo, antes de intentar cambiar estos conceptos, es preciso detectar las áreas débiles del individuo, sus tendencias naturales; un ser que manifiesta agresividad en sus patologías es probable que sus conceptos del bien y del mal se encuentren desfigurados, y a la vez, su seguridad personal no la adquiere sino a través de infundir temor a las personas que lo rodean, en esos casos se debe trabajar detectando las fuentes de inseguridad personal.

Fortalecer la autoestima.

Por otra parte, en aquellos individuos que son incapaces de tomar iniciativas que los lleven a un cambio en su vida y prefieren vivir eternamente perdidos en la multitud, totalmente mediocres en todas las áreas de su actividad, en estos casos se debe incrementar la autoconfianza y sembrar la semilla de una vida mejor, de la posibilidad de vivir totalmente diferente, lleno de satisfacciones y en completa y total armonía. Una persona apática es alguien que se ha aceptado tal como es, tal vez temeroso de cambiar, tal vez incapacitado para afrontar nuevos retos; fortalecer su autoestima y hacerle ver lo insignificante de su existencia, puede llegar a ser la formula que saque a un individuo de esa apatía.
En resumen, la labor sobre uno mismo consiste en identificar las creencias, trabajarlas, sembrar nuevas, y lanzarse por el mundo en búsqueda de la felicidad, tal vez sea este el objetivo mas preciado en nuestras vidas, la búsqueda de la felicidad.

20. LA SUPREMA FELICIDAD DE SER.

Habíamos comentado que en los seres humanos, la calidad de las creencias sobre su persona son determinantes para el triunfo o el fracaso de sus relaciones personales. Habíamos dicho igualmente, que como parte de las terapias de aquellas personas que son incapaces de relacionarse armónicamente, se encuentra la transfusión de creencias, suplantar las creencias negativas, por otras que incrementen la autoestima del individuo.

Estado de paz y armonía.

Hagamos un alto en este análisis y pensemos que es lo que determina en una persona, que pueda experimentar un estado de paz y armonía con todo lo externo.
En ciertos momentos de la vida, los seres humanos parecieran entrar en un estado de profunda armonía y de comunión con el universo, y esto es independientemente de los compromisos contraídos del pasado que hayan vivido, de los conflictos que en esos momentos estén sufriendo. Hay ciertos estados de armonía y éxtasis espiritual que el ser humano tiene por instantes, pero que sin poderlos controlar, se le escapan, y únicamente dejan un agradable sabor en sus recuerdos, es como si la mente de pronto decidiera tomarse un descanso, olvidarse de todo lo que esta viviendo, vivir el presente, ignorando las cadenas que lo atan a un pasado y negando las incertidumbres del futuro, se vive el presente, y en esos momentos se alcanza aunque sea por un instante, la paz.
¿Qué ocurre en esos instantes, que es lo que determina que el hombre, sin ninguna razón aparente, alcance un estado de paz y de armonía por unos breves momentos?
Si somos lo suficientemente observadores, notaremos que las continuas tensiones sufridas por el individuo, en cierta forma, agota la capacidad de lucha de una persona, llega un momento que se aceptan todos los conflictos, llega un momento en que el ser humano dice: basta, abre sus ojos, observa al mundo que le rodea, ve al sol, respira el aire, oye el canto de los pájaros, el ruido tal vez de los automóviles afuera, pero hace una comunión con la naturaleza, sus procesos mentales permanentemente dedicados a imaginar soluciones a todos sus problemas que no son del presente sino del pasado o del futuro, todo se detiene, la mente deja de funcionar y únicamente queda la percepción de los sentidos y un algo misterioso que es propio de todos los seres y que grita internamente, quiero ser feliz. Durante esos breves instantes, pareciera que el tiempo se detiene, pareciera que la vida nos dice: mírame, te has perdido de todo esto durante mucho tiempo, esta es la verdad, esta es la realidad y tu permaneces ajeno a ella. El individuo descansa psíquicamente, sus tensiones son liberadas momentáneamente, se pierde en una contemplación que no tiene tiempo, que no tiene motivo, que no busca nada, simplemente experimenta la suprema felicidad de ser.
Sin embargo, estos momentos pasan, y nuevamente, la mente racional dicta lo que el hombre debe hacer y los procesos mentales se reavivan, los conflictos nuevamente llegan, las tensiones hacen su aparición, el individuo se enfrasca nuevamente en su lucha personal en la búsqueda de una felicidad que nunca encuentra, porque no es allí, y no es esa la manera de lograrla. Su mente busca afanosamente resolver sus problemas pensando que algún día se acabaran, pensando en que el día que tenga todos sus problemas resueltos la felicidad llegara, buscando afanosamente un día en el que pueda decir, estoy libre de problemas, estoy libre de conflictos, estoy libre de todo aquello que yo pienso me roba la felicidad. Pero los días transcurren uno tras otro en una cadena interminable y el hombre gasta su vida esperando un mañana que nunca llegara, porque la verdadera vida esta en el presente, en el momento actual, fundiéndose con todos sus conflictos, con todos sus problemas, con todos los hechos que viven en su presente no en el pasado.

Vivir el presente es la solución de nuestros problemas.

Entender que todo lo que acontece en el presente no constituye un problema, entender que los problemas no son otra cosa que la interpretación de hechos pasados, entender que la mente queda atrapada en la maraña de pensamientos que no son otra cosa que las interpretaciones, deducciones, y de la manera personal de ver las cosas, es una de las claves que deben asimilarse para entender las relaciones humanas.
El hombre no ve a las personas que lo rodean, ve a los recuerdos que tiene asociados con ellas; el hombre no ve la cara sonriente que le ofrece un amigo, ve todo el historial de relaciones y experiencias pasadas con el; el hombre ve a la vida asomándose al pasado, sin percibir el presente, y en ese proceso pierde la oportunidad de ser feliz, de experimentar el ahora y de lanzarse a ese viaje permanente, sin tiempo, que lo llevaría a la felicidad.

21. LA LIBERTAD. LEER EN LA NATURALEZA.

Continuemos con nuestras lecciones de La Ecología del Hombre en las Relaciones Humanas. El hombre pierde la dirección en que sus pasos deben caminar para la búsqueda de la felicidad y de las correctas relaciones humanas, porque su búsqueda se basa en sus experiencias personales; el hombre aprende en base a sus recuerdos, en base a todas aquellas experiencias que va acumulando a lo largo de su vida, sin entender que cada una de ellas lo va enriqueciendo, no precisamente por el hecho de haber acumulado una experiencia mas, sino por el hecho que cada una de ellas lo va acercando a su contacto con su Yo superior.

La influencia de los recuerdos.

El hombre vive la vida basado en sus recuerdos, sin entender que el verdadero secreto de la felicidad, radica en ese contacto intimo que puede alcanzar con su Yo superior, con su amada presencia. Cada vez que una lección es asimilada en su vida, la luz que dejan las experiencias lo van acercando a su contacto interior. El hombre se encadena mas cada día que vive, porque acumula responsabilidades, acumula experiencias, y estas van formando alrededor de el una cadena que condiciona cada uno de sus actos futuros; sin embargo, cuando el hombre entiende que las experiencias deben dejarle una sensación de frescura, una sensación de aprendizaje para llegar a contactar su maestro interior, en ese momento sus cadenas se van rompiendo, sus lastres se van haciendo cada vez mas ligeros, y su vida va tomando los aires de libertad que deben tener todos los seres humanos.

Atreverse a ser libre.

El hombre debe atreverse a ser libre, debe aprender a mirar a las personas, no basado en sus recuerdos, sino como seres nuevos capaces de cambiar de un instante a otro, capaces de ofrecer su amistad, su amor, su comprensión, a cada momento. El hombre debe viajar por el mundo dándose nuevo a cada momento, olvidando el pasado y sintiendo el placer de vivir cada instante, gozando del aire que respira, del sol que lo alumbra, de la vida que lo rodea.
Un hombre libre respira un aire de felicidad, mientras que un hombre oprimido por el peso de las responsabilidades, vaga por el mundo en completa obscuridad, incapaz de observar la vida a su alrededor y sintiendo el peso de su pasado, de sus recuerdos, de sus expectativas que obscurecen el horizonte y solo le permiten ver sombras a su paso. Los seres humanos deben aprender que por mas pesada que sea la carga, por mas grande que sea la cruz, el sol seguirá saliendo, el mar seguirá haciendo sus olas, el viento seguirá soplando y los pájaros seguirán cantando, su vista regresara al día siguiente a ver la luz del sol, sus oídos volverán a escuchar el rumor del viento cuando se filtre entre las hojas de los arboles, sus pasos volverán a hollar el sendero y todos esos problemas que abrumaron durante días, o tal vez meses, su vida, pasaran como pasan las nubes de las tormentas, el sol saldrá cada mañana sin importarle si el hombre puede o no verlo.

La influencia de la libertad.

El hombre debe entender esas cosas, el hombre debe comprender que su vida no debe desperdiciarla ensimismado en sus problemas incapaz de resolverlos, porque una mente que no respira el aire fresco de la vida se envicia en los propios pensamientos y degenera sus emociones, cuando se alimenta exclusivamente de los recuerdos pasados. La libertad del hombre reside en la capacidad que tiene de poder percibir la vida a cada instante como un ser nuevo, aprendan a desligarse, a desdoblarse, y dejen que la personalidad inmersa en los conflictos se ocupe de resolverlos, mientras su ser interior disfruta del placer de ser, y lleva esa energía fresca a esa personalidad llena de conflictos que parece regocijarse cada vez que los recuerda.
Aprendan a no pensar en esos conflictos, aprendan a escuchar el canto de los pájaros aun en medio de las horas mas pesadas de su vida; aprendan a agradecer al sol que los alumbra aun en los momentos mas dolorosos; aprendan a respetar a todos los seres humanos que son capaces de sonreír aun cuando carecen de todo; aprendan a valorar a las madres, que cargando con la cruz de sus familias, siguen caminando por la vida pensando no en ellas, sino en sus hijos.

Aprender a leer el libro siempre abierto de la naturaleza.

La vida esta llena de ejemplos, heroicos unos, maravillosos otros. Aprender a leer la naturaleza para extraer de ella los ejemplos que pueden inspirar nuestras vidas, es una de las grandes metas que todos deberían tener. La vida es un libro abierto para todo aquel que decida buscarlo, sumérjanse entre sus hojas y aprendan a leer ese lenguaje misterioso de las aves, de los niños, de las montañas, respiren el aire de la libertad y su vida cambiara, enriqueciéndola, para beneficio de ustedes y de todos los que los rodean.

22. EL AMOR Y EL SERVICIO.

En los últimos capítulos observaron un cambio en la exposición, un cambio en la forma como estabamos presentando los conceptos, esto fue necesario para poder despertar en nuestros lectores las áreas de su ser interior, que una vez que hacen contacto con la parte intelectual de la personalidad, le permiten descubrir esa unión, que aun cuando esta presente en todo momento, el ser humano pareciera olvidarlo. Hemos querido despertar al Yo interior de los lectores, moviendo aquellas fibras que lo ponen en contacto con las incongruencias que el ser humano mantiene en su conducta habitual.

El concepto de responsabilidad en el ser humano está limitado.

Ahora bien, es el momento de retomar otro de los grandes principios que en capítulos anteriores mencionáramos. Dijimos que el circulo de acción que un ser humano despliega en la sociedad, esta limitado por el concepto que tiene de cuales son sus responsabilidades como ser humano. Es perfectamente normal que una persona crezca pensando que su total responsabilidad consiste exclusivamente en casarse, tener hijos y dar a estos el sostén, la educación y el patrimonio que les permitan, a su debido tiempo, hacer lo mismo que ellos hicieron por ellos.
Un ser humano piensa que su responsabilidad termina al atender a cada uno de los miembros de su familia y tal vez a un pequeño circulo de amistades; si ese fuera el caso, la humanidad nunca avanzaría hacia el mejoramiento, hacia nuevas formas de convivencia, es preciso entender que todo ser humano mantiene tres funciones básicas, que a nivel psicológico, le permiten una realización total y completa.

Funciones básicas del ser humano.

1a. Amor a sí mismo.

La primera de ellas tal vez sea la atención hacia si mismo, el ser humano debe amarse a si mismo para poder mantenerse erguido en el sentido psicológico, el amor propio es lo que le da la fuerza para levantarse cada vez que los problemas de la vida lo inclinan o lo obligan a tropezar, ese amor propio es lo que permite cargar a cuestas una cruz.

2a. Amor hacia alguien.

Después viene el amor hacia alguien, el amor hacia otras personas, a su esposo, esposa, a sus hijos, a sus padres. El amor familiar le permite al hombre en los niveles psicológicos, sentirse útil, sentir que alguien lo necesita, a su vez, lo empuja a proteger a aquellos a quienes ama y de esta manera, la célula familiar se transforma en el sostén de la sociedad.

3a. Amor hacia la humanidad.

Existe una tercera que es el deseo de servicio, el amor hacia la humanidad, esto le da al hombre dimensiones gigantescas; cuando el ser ofrece un servicio a la sociedad por el servicio mismo, en ese momento el ser alcanza proporciones gigantescas y su espíritu crece para abarcar dentro de su aura de servicio o de protección, a una gran colectividad de personas.
Es interesante observar que estos tres niveles psicológicos se van desarrollando con la edad física. En primer termino aparece en los niños el amor propio; cuando el ser tiene la edad suficiente, siente el impulso de formar la familia, y el amor familiar, antes manifestado como amor a sus padres tal vez, ahora se ensancha para abarcar a su propia familia, y cuando el hombre alcanza la madurez total, empieza a sentir la necesidad de crecer aun mas y hacer algo por la sociedad, en ese momento el ser se convierte en un servidor publico, aunque tal vez usando estas palabras en un sentido completamente altruista, su evolución espiritual consecuentemente se agranda y su realización personal empieza a ser evidente al enfrentarse a problemas que antes no sospechaba que existieran, es un nuevo horizonte el que se abre a sus ojos.

El servicio a la sociedad.

El servir a los demás no es una tarea hecha para todo el mundo, porque no todos tienen la estatura para realizarla, requiere antes de un crecimiento interior, requiere antes de un trabajo arduo sobre si mismo, requiere antes una preparación con el objeto de que las fuerzas a las que va a enfrentarse no lo dobleguen antes de que los primeros frutos empiecen a ser cosechados. La labor de servicio a la sociedad es un trabajo que no tiene marcha atrás, una vez que se ha aprendido a escuchar las voces de ayuda dentro del corazón no es posible acallarlas, permanecerán allí presentes, porque existen mas personas necesitadas en el mundo que las horas del día que puedan tenerse para ofrecérselas, es una labor que lejos de angustiar al servidor, debe llenarlo de una paz interna infinita.
Entender que el no esta solo ante el trabajo del mundo, entender que el sufrimiento es una escuela para los seres humanos, entender que el es el instrumento de la justicia divina y del amor divino, para hacer llegar exclusivamente a aquellos a quienes su balance de karma y dharma se los permite; el servicio es justamente entender que el servidor representa las manos de Dios trabajando en la tierra y que si alguien no alcanza ese servicio, es porque todavía le falta aprender algo mas.
Crecer en el servicio representa acercarse a Dios, experimentar ese deseo de servicio y a la vez recibir el agradecimiento correspondiente de parte de los hermanos, es una de las mayores dichas que puede un ser humano experimentar en la tierra. El servidor debe aprender a dejar a un lado su personalidad y saber que ese agradecimiento no va dirigido a su persona, sino a la fuerza que actúa a través de el; debe aprender igualmente, que el servicio lo esta ejecutando Dios mismo a través de sus manos y de sus palabras, y que el solo es un instrumento. Tal vez estas claves permitan clarificar algunos conceptos que sumergen en conflictos a los servidores.

Resumen.

Resumiendo entonces, dijimos que un principio fundamental para alcanzar la armonía interior era el meditar sobre si mismo; después dijimos que esta meditación acrecentaba la energía disponible para el trabajo en sociedad.
Mencionamos como un segundo principio, que la calidad de las creencias hacia uno mismo, determinaba igualmente la calidad de la energía que nosotros disponíamos para el trabajo hacia los demás, que era el amor a uno mismo lo que permite amar a los demás.
Ahora empezamos a ver el tercer principio: los limites que un ser humano se impone en su trabajo en sociedad, están determinados por sus creencias personales acerca de cuales son sus responsabilidades como ser humano, por esta razón, es preciso entender, que el ser humano debe desarrollar estos tres niveles de actividad psicológica para poder alcanzar su completa realización.